El signo de los cuatro
El signo de los cuatro Eran más de las cinco y media cuando regresó Holmes. VenÃa contento, animado y de excelente humor, un estado de ánimo que en él se alternaba con accesos de la más negra depresión.
––No hay gran misterio en este asunto ––dijo, tomando la taza de té que yo le habÃa servido––. Parece que los hechos sólo admiten una única explicación.
––¿Cómo? ¿Ya lo ha resuelto?
––Bueno, eso es mucho decir. He descubierto un hecho muy sugerente, eso es todo. Eso sÃ, es muy sugerente. TodavÃa falta añadir los detalles. Consultando los archivos del Times, he descubierto que el mayor Sholto, de Upper Norwood, que sirvió en el trigésimo cuarto de InfanterÃa de Bombay, falleció el 28 de abril de 1882.
––Seguro que soy muy obtuso, Holmes, pero no acabo de ver qué sugiere eso.
