El ultimo saludo de Sherlock Holmes
El ultimo saludo de Sherlock Holmes Nuestro visitante estaba tan alterado que apenas podÃa articular las palabras, pero al fin, entre jadeos y sollozos, conseguimos sacarle su trágico relato.
—¡Estamos poseÃdos por el demonio, señor Holmes! ¡Mi pobre parroquia está endemoniada! —gimió—. ¡El propio Satanás anda suelto por ella!
Su agitación le hacÃa bailotear de un lado a otro, lo cual nos habrÃa parecido ridÃculo si no hubiera sido por su rostro ceniciento y sus ojos desorbitados. Por último, soltó la terrible noticia.
—El señor Mortimer Tregennis ha muerto durante la noche, exactamente con los mismos sÃntomas que el resto de su familia.
Holmes se puso en pie de un salto, convertido al instante en pura energÃa.
—¿Cabemos todos en su coche?
—Claro que caben.
—En tal caso, Watson, tendremos que aplazar nuestro desayuno. Señor Roundhay, estamos a su completa disposición. ¡Deprisa, deprisa, antes de que lo revuelvan todo!