El ultimo saludo de Sherlock Holmes
El ultimo saludo de Sherlock Holmes —Me localizarán en el Hotel Langham.
—Entonces le recomiendo que regrese allà y se mantenga a mano por si le necesitáramos. No es mi intención despertar falsas esperanzas, pero puede usted estar seguro de que se hará todo cuanto pueda hacerse por la seguridad de lady Frances. Por el momento, no puedo decirle más. Voy a dejarle esta tarjeta para que pueda mantenerse en contacto con nosotros. Y ahora, Watson, si hace usted su equipaje, telegrafiaré a la señora Hudson para que se esfuerce al máximo por atender a dos viajeros hambrientos mañana a las siete y media.
Cuando llegamos a nuestras habitaciones de Baker Street nos estaba esperando un telegrama, que Holmes leyó con una exclamación de interés y me pasó a continuación. «Rasgada o con muescas», decÃa el mensaje, que tenÃa remite de Baden.
—¿Qué quiere decir esto? —pregunté.
—Lo quiere decir todo —respondió Holmes—. Tal vez se acuerde usted de aquella pregunta aparentemente sin importancia acerca de la oreja izquierda de ese sacerdotal caballero, y que usted no respondió.
—Ya me habÃa marchado de Baden, y no pude hacer averiguaciones.
—Exacto. Por esa razón, envié un telegrama idéntico al gerente del Englischer Hof, y ésta es su respuesta.
—Y eso ¿qué demuestra?