El ultimo saludo de Sherlock Holmes
El ultimo saludo de Sherlock Holmes LA AVENTURA DEL
DETECTIVE MORIBUNDO
La señora Hudson, casera de Sherlock Holmes, era una mujer de enorme paciencia. No sólo tenía que aguantar que el apartamento del primer piso se viera invadido a todas horas por hordas de personajes extraños y a menudo indeseables, sino que además su pintoresco inquilino daba muestras de unas costumbres tan irregulares y excéntricas que ponían a dura prueba su paciencia. Su increíble desorden, su afición a la música a deshoras, sus ocasionales prácticas de revólver dentro de casa, sus extraños y muchas veces malolientes experimentos científicos, y la atmósfera de violencia y peligro que le rodeaba, hacían de él el peor inquilino de Londres. Por otra parte, pagaba un alquiler principesco. No me cabe duda de que se podría haber comprado la casa entera con el dinero que Holmes pagó por sus habitaciones durante los años en que yo estuve con él.