El ultimo saludo de Sherlock Holmes
El ultimo saludo de Sherlock Holmes —He tenido a un agente de paisano vigilando la estación toda la semana. Vayan donde vayan esas gentes de High Gable, mi hombre no los perderá de vista. Supongo que habrá pasado un mal rato cuando vio que la señorita Burnet se escapaba; pero, como su hombre se hizo cargo de ella, todo ha terminado bien. Está claro que sin la declaración de la señorita no podemos detener a nadie, asà que cuanto antes obtengamos esa declaración, mejor.
—Se va recuperando rápidamente —dijo Holmes, echando un vistazo a la institutriz—. Pero dÃgame, Baynes, ¿quién es ese Henderson?
—Henderson —respondió el inspector— es, en realidad, don Murillo, conocido en otros tiempos como el Tigre de San Pedro.