El ultimo saludo de Sherlock Holmes
El ultimo saludo de Sherlock Holmes »Pero también aquí le aguardaban los agentes de la justicia. Sabiendo que tarde o temprano regresaría aquí, García, que era hijo del anterior presidente de San Pedro, le estaba aguardando junto con dos leales compañeros de origen más humilde, pero igualmente animados por el mismo afán de venganza. Poco podía hacerse durante el día, porque Murillo tomaba toda clase de precauciones y nunca salía sin que le acompañara su satélite Lucas, o López, que es como se llamaba en sus tiempos de grandeza. Sin embargo, por la noche dormía solo y el vengador podía llegar hasta él. Cierta noche, acordada de antemano, envié a mi amigo las instrucciones finales, porque Murillo vivía en constante alerta y cambiaba continuamente de habitación. Yo tenía que encargarme de que las puertas estuvieran abiertas y colocar una señal en la ventana que da al sendero de entrada, una luz verde o blanca que indicaría si todo iba bien o si convenía más aplazar el intento.