El ultimo saludo de Sherlock Holmes
El ultimo saludo de Sherlock Holmes Sin embargo, es del dominio público que aún tendría que transcurrir algún tiempo antes de que el Tigre de San Pedro recibiera su merecido. En un alarde de astucia, él y su acompañante lograron despistar a su perseguidor entrando en una casa de huéspedes de Edmonton Street y saliendo por la puerta trasera, que daba a Curzon Square. Y desde aquel día no se les volvió a ver en Inglaterra. Unos seis meses después, el marqués de Montalva y su secretario, el señor Rulli, fueron asesinados en sus habitaciones del Hotel Escorial de Madrid. Se atribuyó el crimen a los nihilistas y jamás se llegó a detener a los asesinos. El inspector Baynes vino a visitarnos a Baker Street, trayendo una descripción impresa del rostro moreno del secretario y de las facciones dominantes, los ojos negros y magnéticos y las pobladas cejas de su señor. No nos cupo duda de que por fin se había hecho justicia, si bien con algún retraso.