El ultimo saludo de Sherlock Holmes
El ultimo saludo de Sherlock Holmes El verdadero creyente en el vudú no emprende una acción de importancia sin realizar antes ciertos sacrificios con la intención de propiciar a sus siniestros dioses. En los casos extremos, estos ritos adoptan la forma de sacrificios humanos, seguidos de canibalismo. Pero las vÃctimas más habituales son un gallo blanco, al que se despedaza vivo, y una cabra negra, a la que se degüella para luego quemarla.
»Como ve, nuestro amigo el salvaje era un tipo muy ortodoxo en cuestión de rituales. Es grotesco, Watson —añadió Holmes, cerrando lentamente su cuaderno de notas—, pero, como ya he comentado en más de una ocasión, de lo grotesco a lo espantoso no hay más que un paso.