El Valle del terror
El Valle del terror —Hermano Morris —dijo—, usted ha sido siempre un gruñón. Mientras los miembros de la logia permanezcan unidos, no existe en Norteamérica poder capaz de quebrantarlos. ¿O es que no han hecho suficientes tentativas llevándonos a los tribunales? Yo creo que a las grandes compañÃas les resultará más cómodo pagar que entablar la lucha, lo mismo que ocurre con las compañÃas pequeñas. Y ahora, hermanos —McGinty se despojó de su negro gorro de terciopelo y de su estola mientras hablaba—, esta logia ha dado fin por esta noche a sus tareas, salvo un asuntillo del que podremos hablar cuando vayamos a separarnos. Ha llegado el momento de tomar un refrigerio fraternal entre cantos fraternales.