El Valle del terror
El Valle del terror Cualquiera habrÃa pensado que, en su calidad de miembro, serÃa informado de todas las actividades de la sociedad, pero no tardó en descubrir que la organización era más extensa y más complicada que la simple logia. Incluso McGinty ignoraba muchas cosas, porque existÃa un cargo con el tÃtulo de delegado de distrito, que vivÃa en Hobson’s Patch, estación más abajo de la misma lÃnea, que mandaba en varias logias, a las que regÃa de manera imperiosa y arbitraria. Sólo una vez tuvo ocasión McMurdo de tratar con él: era un hombrecito astuto que parecÃa una rata de cabellos blancos; caminaba como escurriéndose y miraba de soslayo con unos ojos llenos de malignidad. Llamábase Evans Pott, y hasta el gran mandamás de Vermissa experimentaba hacia él algo asà como la repulsión y el temor que el voluminoso Danton debió de sentir por el minúsculo, pero peligroso, Robespierre.