El Valle del terror
El Valle del terror Los Camorreros fueron juzgados lejos del lugar donde sus partidarios habrÃan podido aterrorizar a los guardianes de la ley. Fue inútil que el dinero de la logia —dinero arrancado por medio del chantaje a toda la región— se gastase como el agua en el intento de salvarlos. La declaración frÃa, clara y desapasionada de quien conocÃa sus vidas con todo detalle, lo mismo que su organización y sus crÃmenes, no pudo ser destruida a pesar de todas las astucias de sus defensores. Finalmente, y al cabo de muchos años, se habÃa conseguido deshacerlos y desbandados. La nube se esfumó para siempre en aquel valle. McGinty acabó su vida en el cadalso, mostrándose bajuno y lloriqueante cuando le llegó la última hora. Ocho de sus principales colaboradores sufrieron su misma suerte. Cincuenta y tantos fueron condenados a diversas penas de encarcelamiento, Edwards el Pajarraco habÃa realizado su trabajo a la perfección.