El Valle del terror
El Valle del terror Oscuridad
El detective en jefe del condado de Sussex, obedeciendo a la llamada urgente del sargento Wilson, de Birlstone, llegó a las tres de la madrugada desde las oficinas generales en un cochecito tirado por un trotón jadeante. Por el tren de las cinco cuarenta de la mañana había enviado su mensaje a Scotland Yard, y a las doce se hallaba en la estación de Birlstone para damos la bienvenida. Era míster White Mason persona tranquila, de apariencia desahogada, con traje amplio de mezclilla, cara rubicunda completamente afeitada, cuerpo tirando a voluminoso y piernas muy arqueadas en las que lucía polainas. Daba la impresión de un pequeño granjero, de un guardacaza retirado o de cualquier cosa en el mundo, menos la de un ejemplar muy favorable del agente de Policía criminal de provincias.
