Estudio en Escarlata
Estudio en Escarlata —Mire, si un hombre es capaz de dar sin el menor esfuerzo zancadas de cuatro pies y medio, no puede haber alcanzado la edad de las arrugas y las canas. Esa era la anchura de un charco del sendero del jardÃn por el que tuvo evidentemente que pasar. Las botas de charol lo rodearon, pero las de puntera cuadrada lo traspusieron de un salto. Todo esto no encierra ningún misterio. Me limito a aplicar a la vida cotidiana algunos de los preceptos de observación y deducción que propugnaba en aquel artÃculo. ¿Hay algo más que todavÃa le tenga intrigado?
—Las uñas de los dedos y el cigarro Trichinopoly.
—La inscripción de la pared se hizo con un dedo Ãndice bañado en sangre. Gracias a mi lupa observé que al hacerlo habÃan rayado el enlucido, lo cual no habrÃa ocurrido si el hombre hubiera llevado las uñas cortas. Recogà un poco de ceniza esparcida por el suelo. Era de color oscuro y formaba escamas… Sólo un cigarro Trichinopoly produce ese tipo de ceniza. He hecho un estudio sobre las cenizas de tabaco. De hecho, he escrito una monografÃa sobre el tema. Me vanaglorio de poder identificar de una ojeada las cenizas de las distintas marcas de cigarro y tabacos. Es precisamente en detalles como este donde se diferencia un detective experto de tipos como Gregson y Lestrade.
—¿Y el rostro rubicundo?