Historia del espiritismo
Historia del espiritismo Durante aquellos años de pública mediunidad, cuando las jóvenes hacían furor tanto entre las personas que no tenían idea de la significación religiosa de la nueva revelación como entre aquellas que la estimaban con la esperanza de que el mundo mejorase, las hermanas estuvieron expuestas a las relajadoras influencias de unas reuniones caracterizadas por la promiscuidad de los concurrentes, cosa que ningún espiritista serio podía juzgar admisible. Los peligros de tales prácticas no eran entonces tan comprensibles como hoy, ni podía dejar de pensar el público que los espíritus descenderían a la tierra para dar cuenta del estado de los ferrocarriles por ejemplo, o de las consecuencias de una intriga amorosa. La ignorancia era universal, y aquellas pobres exploradoras un prudente mentor que les indicara un camino más seguro y más recto. Lo peor de todo es que sus energías al agotarse eran excitadas por la bebida de que abusaban las jóvenes, una de las cuales apenas había salido de la niñez. Dícese que tenían una predisposición familiar al alcoholismo, pero aun sin esa influencia, su conducta y su régimen de vida eran muy imprudentes. Jamás hubo la menor sospecha acerca de su moralidad, pero se lanzaron por un camino que forzosamente había de conducirlas a la degeneración del carácter y de la inteligencia, si bien transcurrieron varios años antes de que el mal se manifestara por entero.