Historia del espiritismo
Historia del espiritismo Saltan a la vista las dificultades que un centro de ese género ofrece a las investigaciones psíquicas, dificultades a veces tan grandes que casi son invencibles. Cuando es un Crookes o un Lombroso el que opera con el medium, está solo con él o tiene a su lado a personas cuyo conocimiento de las condiciones psíquicas pueden ayudarle en su obra. Muy distinto es el caso corriente en aquellos centros. No se dan cuenta algunos de sus miembros de que son parte del experimento, y que pueden crear tan intolerables vibraciones y rodearlo de una atmósfera tan negativa, que las fuerzas externas gobernadas como están por leyes muy bien definidas, sean incapaces de penetrar a través de ella. No en vano las tres palabras «de común acuerdo» figuran en la convocatoria de las sesiones. Si basta un trocito de metal para trastocar toda una instalación eléctrica, también una corriente psíquica adversa puede neutralizar un círculo psíquico. Por tal razón y no por la de una credulidad superior, los espiritistas practicantes obtienen resultados que nunca alcanzan los experimentadores que proceden de otro campo. Así también sólo un centro en el cual estén bien acordes los espiritistas conseguirá buenos resultados. Esto ocurrió con el comité elegido por la Sociedad Dialéctica de Londres, que actuó desde principios de 1869 hasta 1871. Si el informe que presentó como fruto de sus estudios se hubiera acogido como corresponde a todo testimonio autorizado, el progreso de la verdad psíquica se habría acelerado lo menos cincuenta años.