Historia del espiritismo
Historia del espiritismo De cuantas formas tiene la mediunidad, la superior y más preciada es la llamada escritura automática, por ser el modo directo para obtener las enseñanzas del Más Allá. Desgraciadamente es una forma expuesta a decepciones, ya que está sometida al influjo de la inteligencia subconsciente del hombre, y ésta tiene ciertas fuerzas que no conocemos aún bien. Es imposible aceptar como absolutamente verÃdicos todos los escritos automáticos procedentes del Más Allá. Asà como el cristal opaco envuelve en sombras la luz que lo atraviesa, asà nuestro organismo humano jamás será un cristal perfectamente claro. La verdad de las comunicaciones escritas depende de los distintos detalles que concurren para corroborar las afirmaciones recibidas, asà como de la disparidad entre la mente del que escribe y la del supuesto inspirador. AsÃ, por ejemplo, cuando en el caso del escritor Oscar Wilde se obtienen comunicaciones que no sólo son caracterÃsticas de su estilo, sino que contienen alusiones constantes a obscuros episodios de su vida y que, finalmente, aparecen escritas con su propia letra, debe admitirse tal manifestación como una prueba considerablemente sólida. En todos los paÃses de lengua inglesa existe hoy una cantidad grande de esos escritos, buenos, malos e indiferentes, pero los buenos reúnen todos los caracteres de inspiración y garantÃa necesarios. Los cristianos o los judÃos podÃan preguntar por qué se admiten tantas partes del Antiguo Testamento escritas de aquella forma y se rechazan despectivamente las escrituras modernas: «Y le vino una escritura de ElÃas el profeta, diciendo...», etc. (2 Crónicas, XXI, 12), es una de las varias alusiones que demuestran el antiguo empleo de esa forma especialÃsima de la comunicación espiritual.