Las Aventuras de Sherlock Holmes
Las Aventuras de Sherlock Holmes -Deje a mi cargo esa cuestión. Desearía poseer una descripción exacta de esa persona, y cuantas cartas del mismo pueda usted entregarme.
-El sábado pasado puse un anuncio pidiendo noticias suyas en el Chronicle -dijo la joven-. Aquí tiene el texto, y aquí tiene también cuatro cartas suyas.
-Gracias. ¿La dirección de usted?
-Lyon Place, número treinta y uno, Camberwell.
-Por lo que he podido entender, el señor Angel no le dio nunca su dirección. ¿Dónde trabaja el padre de usted?
-Es viajante de Westhouse & Marbank, los grandes importadores de clarete, de Fenchurch Street.
-Gracias. Me ha expuesto usted su problema con gran claridad. Deje aquí los documentos, y acuérdese del consejo que le he dado. Considere todo el incidente como un libro cerrado, y no permita que ejerza influencia sobre su vida.
-Es usted muy amable, señor Holmes, pero yo no puedo hacer eso. Permaneceré fiel al señor Hosmer. Me hallará dispuesta cuando él vuelva.