Las Aventuras de Sherlock Holmes
Las Aventuras de Sherlock Holmes »El juez instructor: ¿Le dijo su padre algo antes de morir? »El testigo: Murmuró algunas palabras, pero lo único que entendí fue algo sobre una rata.
»El juez: ¿Cómo interpretó usted aquello?
»El testigo: No significaba nada para mí. Creí que estaba delirando.
»El juez: ¿Cuál fue el motivo de que usted y su padre sostuvieran aquella última discusión?
»El testigo: Preferiría no responder.
»El juez: Me temo que debo insistir.
»El testigo: De verdad que me resulta imposible decírselo. Puedo asegurarle que no tenía nada que ver con la terrible tragedia que ocurrió a continuación.
»El juez: El tribunal es quien debe decidir eso. No es necesario advertirle que su negativa a responder puede perjudicar considerablemente su situación en cualquier futuro proceso a que pueda haber lugar.
»El testigo: Aun así, tengo que negarme.
»El juez: Según tengo entendido, el grito de culi era una señal habitual entre usted y su padre.
»El testigo: Así es.
»El juez: En tal caso, ¿cómo es que dio el grito antes de verle a usted, cuando ni siquiera sabía que había regresado usted de Bristol?