Las Aventuras de Sherlock Holmes
Las Aventuras de Sherlock Holmes -Tanto usted como el juez instructor se han esforzado a fondo -dijo- en destacar precisamente los aspectos más favorables para el muchacho. ¿No se da usted cuenta de que tan pronto le atribuyen demasiada imaginación como demasiado poca? Demasiado poca, si no es capaz de inventarse un motivo para la disputa que le haga ganarse las simpatÃas del jurado; demasiada, si es capaz de sacarse de la mollera una cosa tan outré como la alusión del moribundo a una rata y el incidente de la prenda desaparecida. No señor, yo enfocaré este caso partiendo de que el joven ha dicho la verdad, y veremos adónde nos lleva esta hipótesis. Y ahora, aquà tengo mi Petrarca de bolsillo, y no pienso decir ni una palabra más sobre el caso hasta que lleguemos al lugar de los hechos.
Comeremos en Swindon, y creo que llegaremos dentro de veinte minutos.