Las Aventuras de Sherlock Holmes
Las Aventuras de Sherlock Holmes -He aquà los hechos, brevemente expuestos: Hará unos cinco años, y en el transcurso de una larga estancia mÃa en Varsovia, conocà a la célebre aventurera Irene Adler. Con seguridad que ese nombre le será familiar a usted.
-Doctor, tenga la amabilidad de buscarla en el Ãndice-murmuró Holmes sin abrir los ojos.
VenÃa haciendo extractos de párrafos referentes a personas y cosas, Y era difÃcil tocar un tema o hablar de alguien sin que él pudiera suministrar en el acto algún dato sobre los mismos. En el caso actual encontré la biografÃa de aquella mujer, emparedada entre la de un rabino hebreo y la de un oficial administrativo de la Marina, autor de una monografÃa acerca de los peces abismales.
-Déjeme ver -dijo Holmes-. ¡Ejem! Nacida en Nueva Jersey el año mil ochocientos cincuenta y ocho. Contralto. ¡Ejem! La Scala. ¡Ejem! Prima donna en la Opera Imperial de Varsovia… Eso es… Retirada de los escenarios de ópera, ¡Ajá! Vive en Londres… ¡Justamente!… Según tengo entendido, su majestad se enredó con esta joven, le escribió ciertas cartas comprometedoras, y ahora desea recuperarlas.
-Exactamente… Pero ¿cómo?.
-¿Hubo matrimonio secreto?.
-En absoluto.
-¿Ni papeles o certificados legales?.