Las Aventuras de Sherlock Holmes
Las Aventuras de Sherlock Holmes -Eso ya no es siempre tan fácil.
-He oído hablar de usted, señor Holmes. Le oí contar al comandante Prendergast cómo le salvó usted en el escándalo de Tankerville Club.
-Sí, es cierto. Se le acusó injustamente de hacer trampas en el juego.
-Aseguró que usted se dio maña para poner todo en claro.
-Eso fue decir demasiado.
-Que a usted no lo vencen nunca.
-Lo he sido en cuatro ocasiones: tres veces por hombres, y una por cierta dama.
-Pero ¿qué es eso comparado con el número de sus éxitos?
-Es cierto que, por lo general, he salido airoso.
-Entonces, puede salirlo también en el caso mío.
-Le suplico que acerque su silla al fuego, y haga el favor de darme algunos detalles del mismo.
-No se trata de un caso corriente.
-Ninguno de los que a mí llegan lo son. Vengo a ser una especie de alto tribunal de apelación.