Las Aventuras de Sherlock Holmes
Las Aventuras de Sherlock Holmes -SÃ, tengo una cosa más -dijo John Openshaw. Registró en el bolsillo de su chaqueta, y, sacando un pedazo de papel azul descolorido, lo extendió encima de la mesa, agregando-: Conservo un vago recuerdo de que los estrechos márgenes que quedaron sin quemar entre las cenizas el dÃa en que mi tÃo echó los documentos al fuego eran de éste mismo color. Encontré esta hoja única en el suelo de su habitación, y me inclino a creer que pudiera tratarse de uno de los documentos, que quizá se le voló de entre los otros, salvándose de ese modo de la destrucción. No creo que nos ayude mucho, fuera de que en él se habla también de las semillas. Mi opinión es que se trata de una página que pertenece a un diario secreto. La letra es indiscutiblemente de mi tÃo.
Holmes cambió de sitio la lámpara, y él y yo nos inclinamos sobre la hoja de papel, cuyo borde irregular demostraba que habÃa sido, en efecto, arrancada de un libro. El encabezamiento decÃa
«Marzo, 1869», y debajo del mismo las siguientes enigmáticas noticias
«4. Vino Hudson. El mismo programa de siempre.
»7. Enviadas las semillas a McCauley, Paramore, y Swain, de St. Augustine.
»9. McCauley se largó.
»10. John Swain se largó.