Las Aventuras de Sherlock Holmes
Las Aventuras de Sherlock Holmes »-¿Qué estás haciendo con ese ganso, Jem? -preguntó mi hermana.
»-Bueno -dije-, como dijiste que me ibas a regalar uno por Navidad, estaba mirando cuál es el más gordo.
»-Oh, ya hemos apartado uno para ti -dijo ella-. Lo llamamos el ganso de Jem. Es aquel grande y blanco. En total hay veintiséis; o sea, uno para ti, otro para nosotros y dos docenas para vender.
»-Gracias, Maggie -dije yo-. Pero, si te da lo mismo, prefiero ese otro que estaba examinando.
»-El otro pesa por lo menos tres libras más -dijo ella-, y lo hemos engordado expresamente para ti.
»-No importa. Prefiero el otro, y me lo voy a llevar ahora -dije.
»-Bueno, como quieras -dijo ella, un poco mosqueada-. ¿Cuál es el que dices que quieres?
»-Aquel blanco con una raya en la cola, que está justo en medio.
»-De acuerdo. Mátalo y te lo llevas.