Las Aventuras de Sherlock Holmes
Las Aventuras de Sherlock Holmes —Él ya lo sabe. Después de haberlo resuelto todo, tuve una entrevista con él y, al comprobar que no estaba dispuesto a explicarme lo sucedido, se lo expliqué yo a él, ante lo cual no tuvo más remedio que reconocer que yo tenÃa razón, y añadir los poquÃsimos detalles que yo aún no veÃa muy claros. Sin embargo, cuando le vea a usted esta mañana quizá rompa su silencio.
—¡Por amor del cielo, explÃqueme todo este extraordinario misterio!
—Voy a hacerlo, explicándole además los pasos por los que llegué a la solución. Y permÃtame empezar por lo que a mà me resulta más duro decirle y a usted le resultará más duro escuchar: sir George Burnwell y su sobrina Mary se entendÃan, y se han fugado juntos.
—¿Mi Mary? ¡Imposible!