El Agente secreto
El Agente secreto —En el Explorers, dirÃa yo —dejó caer, calmadamente, el subcomisario. Al escuchar el nombre de ese club extremadamente exclusivo, Toodles pareció asustado, y se detuvo bruscamente.
—TonterÃas —protestó, en un tono atemorizado—. ¿Qué quiere decir usted? ¿Un socio?
—Honorario —murmuró el subcomisario entre sus dientes.
—¡Cielo santo!
Toodles se veÃa tan espantado que el subcomisario sonrió débilmente.
—Eso queda estrictamente entre nosotros —dijo.
—Ésa es la cosa más bestial que he escuchado en mi vida —declaró Toodles, débilmente, como si el asombro lo hubiera despojado en un segundo de toda su animosa fuerza.