El corazón de las tinieblas
El corazón de las tinieblas —Finalmente logré formar el fantasma de sus méritos gracias a una mentira — comenzó a decir de pronto—. ¡La muchacha! ¿Cómo? ¿He mencionado ya a la muchacha? ¡Oh, ella está completamente fuera de todo aquello! Ellas, las mujeres quiero decir, están fuera de aquello, deberÃan permanecer al margen. Las deberÃamos ayudar a permanecer en este hermoso mundo que les es propio y asumir nosotros la peor parte. SÃ, ella está al margen de aquello. DebÃais haber oÃdo a aquel cadáver desenterrado que era Kurtz decir "mi prometida". Entonces hubierais percibido por completo qué lejos se hallaba ella de todo. ¡Y aquel pronunciado hueso frontal del señor Kurtz! Dicen que a veces el cabello continúa creciendo, pero aquel… aquel espécimen, era impresionantemente calvo. La calva le habÃa acariciado la cabeza; y se la habÃa convertido en una bola, una bola de marfil.