El corazón de las tinieblas
El corazón de las tinieblas "'Hasta el fin', dije temblorosamente. 'Oí sus últimas palabras… ' Me detuve lleno de espanto.
"'Repítalas', murmuró con un tono desconsolado. 'Quiero… algo… algo… para poder vivir.'
"Estaba a punto de gritarle: '¿No las oye usted?' La oscuridad las repetía en un susurro que parecía aumentar amenazadoramente como el primer silbido de un viento creciente. '¡Ah, el horror! ¡El horror!'
"'Su última palabra… para vivir con ella', insistía. '¿No comprende usted que yo lo amaba… lo amaba?'
"Reuní todas mis fuerzas y hablé lentamente.
"'La última palabra que pronunció fue el nombre de usted.'
"Oí un ligero suspiro y mi corazón se detuvo bruscamente, como si hubiera muerto por un grito triunfante y terrible, por un grito de inconcebible triunfo, de inexplicable dolor. '¡Lo sabía! ¡Estaba segura!… ' Lo sabía. Estaba segura. La oí llorar; ocultó el rostro entre las manos. Me parecía que la casa iba a derrumbarse antes de que yo pudiera escapar, que los cielos caerían sobre mi cabeza. Pero nada ocurrió. Los cielos no se vienen abajo por semejantes tonterías. ¿Se habrían desplomado, me pregunto, si le hubiera rendido a Kurtz la justicia que le debía? ¿No había dicho él que sólo quería justicia? Pero me era imposible. No pude decírselo a ella. Hubiera sido demasiado siniestro… "