El pirata
El pirata Pasó mucho tiempo, continuó Arlette, sin que su padre pudiera encontrar la casa donde se habían refugiado las monjas. Sólo obtuvo algunos informes el mismo día antes de que los ingleses evacuaran Tolón. Dio con ella por la tarde, y se la llevó. La ciudad estaba llena de tropas extranjeras que se retiraban. Su padre la dejó con su madre y salió de nuevo para intentar hacerse a la mar aquella misma noche, y regresar a casa. Pero la tartana ya no se encontraba donde la había dejado fondeada. También habían desaparecido los dos hombres de la Madrague que trajera como tripulación. Así que la familia quedó atrapada en aquella ciudad llena de confusión y tumulto. Casas y navíos eran presa de las llamas. Aterradoras explosiones de pólvora sacudían la tierra. Ella pasó aquella noche de rodillas, con la cara escondida en el regazo de su madre, mientras su padre vigilaba la puerta con una pistola en la mano.