La aventura

La aventura

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—… que sólo es un poco menos calamitosa que su enemistad —continuó con rabiosa frialdad—. Sólo un poco menos. Usted dejó escapar a Manuel… ¡Manuel!… A causa de su compasión… ¡Compasión! ¡Bah! Gracias a su orgullo, eso es todo… su loco orgullo. Se arrepentirá, señor. El Cielo es justo. Se arrepentirá, señor.

Me censuró proféticamente, sumiéndome en una especie de misterio tenebroso; pero, después de todo, en sus actos, si no en su corazón, ese hombre había sido siempre amigo mío y me contenté con preguntarle, con algo de pena, por su imbécil ansia de asesinato.

—¿Por qué? ¿Qué puede hacerme Manuel? El es, al menos, completamente inofensivo.

—¿Se ha preguntado el señor don Juan alguna vez lo que Manuel podía hacerme… a mí, Tomás Castro? A mí, que soy un pobre vagabundo, y amigo de don Carlos, que su alma descanse en paz. ¿Acaso son ustedes los ingleses cual príncipes, que no piensan en nadie más que en ellos mismos?




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker