Nostromo

Nostromo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Tal fue la contestación del doctor Monygham a la invectiva de Nostromo bastante fundada para intranquilizarle la conciencia. Realmente no la tenía encallada en términos de ser insensible al mal ajeno; pero la necesidad, la magnitud y la importancia de la empresa que se había echado encima, empequeñecían todas las consideraciones de mera humanidad. Había resuelto trabajar con todas sus fuerzas por la salvación de la mina, y lo hacía con verdadero fanatismo. Y no es que encontrara en ello placer alguno. La mentira y el fraude, aun dirigidas contra el más vil de los hombres, le eran odiosos por educación, por instinto y por tradición. Cometer aquellas bajezas y hacer el oficio de traidor eran cosas abominables para su genio y horribles para sus sentimientos. El menguado concepto que tenía de sí propio le había movido a rebajarse a tan innoble sacrificio, diciéndose con amargura: «Soy el único apropiado para una labor de esta índole». Y lo creía así. No era capaz de sutiles cavilosidades. Con toda sencillez, sin acariciar ninguna idea heroica de buscar la muerte, experimentaba una secreta satisfacción y consuelo en exponerse a un peligro bastante grave. En tal situación de ánimo, la desgraciada muerte de Hirsch se le representaba como una pequeña parte de los horrores de que era teatro el país. Consideraba aquel episodio por su lado práctico. ¿Cuál era su significación? ¿Indicaba algún cambio peligroso en las ilusiones de Sotillo? Lo que el doctor no se explicaba era que se hubiera matado a Hirsch de aquel modo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker