Situacion limite
Situacion limite A todo esto, como si hubiese estado aguardando precisamente a esta catástrofe, allà en Melbourne, aquel desafortunado abandonó su ruinoso juego y se quedó clavado en una silla de ruedas de inválido.
—Nunca volverá a andar —escribió la esposa.
Por primera vez en la vida, el capitán Whalley sintió que se tambaleaba.
A la vista de esto, el Fair Maid tenÃa que ponerse a trabajar urgentemente. Ya no se trataba de mantener viva la memoria de Harry Whalley el Temerario en los mares del Este, ni de proporcionar a un anciano dinero para pequeños gastos, para vestir, y tal vez para permitirse unos cientos de cigarros de primera clase al cabo del año. TendrÃa que poner todo el empeño en mantener el barco trabajando al máximo, con una escasa asignación para hacer la vida agradable a los hombres de proa y de popa.