Situacion limite
Situacion limite Precisamente en aquellos momentos los japoneses andaban buscando por todas partes buques de construcción europea, y no tuvo ninguna dificultad en encontrar un comprador, un especulador que regateó duro, pero pagó al contado por el Fair Maid, con la perspectiva de revenderlo con una buena ganancia. Y así sucedió que cierta tarde el capitán Whalley se encontró bajando las escaleras de una de las oficinas de correos más importantes del Oriente con un pedazo de papel azulado en la mano. Era el recibo de una carta certificada que contenía un talón por doscientas libras, dirigida a Melbourne. El capitán Whalley se metió el papel en el bolsillo del chaleco, empuñó el bastón que llevaba bajo el brazo y echó a andar calle abajo.