Situacion limite
Situacion limite Sin barco ni casa. Y su pobre Ivy lejos, también sin casa. Una casa de huéspedes no tiene nada que ver con un hogar, aunque pueda sustentarle a uno. Sólo pensar en la casa de huéspedes hería profundamente sus sentimientos. Desde su posición, mantenía profundamente arraigada esa concepción genuinamente aristocrática caracterizada por el desprecio de los oficios vulgares y por prejuicios sobre la naturaleza degradante de ciertas ocupaciones. Por su parte, siempre había preferido dirigir buques mercantes (ocupación muy noble) a comprar y vender mercancías, tarea cuya esencia es conseguir lo más posible de otro en el regateo… en el mejor de los casos una indigna prueba de astucia. Su padre había sido el coronel (retirado). Whalley, del servicio del Honorable Regimiento de las Indias Orientales, con recursos muy escasos aparte de la pensión, pero relacionado con gente distinguida. Podía recordar que, siendo niño, los camareros de los cafés, los comerciantes del campo y gente de ese tipo se dirigían con un «My Lord» al antiguo guerrero, de porte vigoroso.