Un vagabundo de las islas
Un vagabundo de las islas —¿Qué? —le interrumpió Willems. Una cólera terrible agitó su pecho, y antes de que pudiera darse cuenta de lo que hacía vio que Leonardo da Souza rodaba a sus pies. Entonces, pasando por encima de su cuñado, Willems se dirigió a la calle, mientras los indígenas y todos los individuos de la familia que habían presenciado la lucha le abrían paso con prudencia.