El último de los Mohicanos
El último de los Mohicanos Al igual que las naciones de pretensiones más elevadas, el indio americano ofrece una visión de su propia tribu o raza muy distinta de la que pueden dar otros. Muestra la incorregible tendencia a exagerar los valores propios, a la vez que subestima los de su rival o enemigo; un detalle que bien puede considerarse corroborativo del relato Mosaico de la creación.
Los blancos han contribuido en gran medida a oscurecer aún más las tradiciones de los aborÃgenes por su propio modo de corromper nombres. Asà pues, el término utilizado en el tÃtulo de este libro se ha visto sometido a cambios tales como mahicanni, mohicanos y moheganos; siendo la última de estas versiones la que más ha sido empleada por los blancos. Al recordar que los holandeses (los primeros que se establecieron en Nueva York), los ingleses, asà como los franceses dieron nombre a las tribus que habitaban dentro del territorio que sirve de escenario a esta historia, y el hecho de que los indios dieran nombre no sólo a sus enemigos sino a menudo a sà mismos, se comprenderán las causas de tal confusión.