La roja insignia del valor
La roja insignia del valor De pronto, los cañones de la pendiente rugieron con un mensaje de advertencia. Un ruido crepitante resonó en el bosque. Aumentó a una velocidad sorprendente hasta convertirse en un estruendo que envolvía toda la tierra. Los estampidos se extendieron a lo largo de las líneas hasta conformar un rugido interminable. Los que se hallaban allí tuvieron la impresión de que aquel estruendo pertenecía al universo. Era como el zumbido y el golpeteo de una maquinaria gigantesca, una conflagración de estrellas anónimas. Los oídos del muchacho estaban saturados. No podrían haber soportado más ruido.