La roja insignia del valor
La roja insignia del valor —Apuesto cinco.
—Que sean seis.
—Siete.
—Que sean siete.
Se quedó mirando el reflejo rojo y trémulo del fuego en la pared blanca de la tienda, hasta que, exhausto y enfermo por la monotonÃa de su sufrimiento, se quedó dormido.