La calavera aullante y otros relatos de fantasmas espeluznantes
La calavera aullante y otros relatos de fantasmas espeluznantes ¡Puaj! Hay una gota de sangre en la mandÃbula superior. Está en el colmillo. Es espantoso, ¿verdad? Cuando la vi rodando por el suelo del vestÃbulo casi perdà toda la fuerza de las manos y noté que se me doblaban las rodillas; entonces entendà que era el vendaval lo que hacÃa que rodara por el parqué pulido. ¿No te extraña? ¡No, claro que no! Crecimos juntos, y hemos visto los dos más de un par de cosas, y ya puestos podrÃamos reconocer abiertamente que los dos nos pusimos histéricos cuando esa cosa rodó por el suelo hacia ti. No me sorprende que te pellizcaras el dedo al recogerla, después de todo yo hice lo mismo por puro nerviosismo, a plena luz del dÃa, y con el sol derramándose sobre mÃ.