La calavera aullante y otros relatos de fantasmas espeluznantes
La calavera aullante y otros relatos de fantasmas espeluznantes HabÃa llegado al final de mi historia. Holger se terminó el vino y se reclinó en el asiento.
—Bueno, asà que Angelo recobró lo que le pertenecÃa —dijo—. ¿Se casó con la joven regordeta a la que habÃa estado prometido?
—No; la experiencia habÃa resultado demasiado aterradora. Se marchó a Sudamérica, y desde entonces no se ha vuelto a saber nada de él.
—Y supongo que el cuerpo de esa pobre criatura sigue ahà —dijo Holger—. Me pregunto si estará del todo muerta…
Yo también me lo pregunto. Pero, tanto si está muerta como si está viva, no siento deseo alguno de verla, ni aun a plena luz del dÃa. Antonio tiene la cabellera tan gris como el pelo de un tejón, y desde aquella noche nunca ha vuelto a ser el mismo de antes.