La calavera aullante y otros relatos de fantasmas espeluznantes
La calavera aullante y otros relatos de fantasmas espeluznantes Me parece escuchar algunas risitas cínicas y exclamaciones acerca de que todo esto ya ha sido contado antes. No se ría, mi estimado cínico. Usted es un hombre demasiado pequeño para reírse de algo tan grande como el amor. Muchas plegarias han sido pronunciadas antes por muchas personas, y tal vez usted también rece las suyas. No creo que pierdan ni un ápice de su fuerza por ser repetidas, ni usted por repetirlas. Dice usted que el mundo es un lugar lleno de sinsabores e inundado por las Aguas de la Amargura. Ame y viva de manera que también usted pueda ser amado… el mundo se transformará en un dulce lugar para usted y podrá así descansar como yo junto a las Aguas del Paraíso.