El Cantico Espiritual
El Cantico Espiritual 11*. Esto dice aquà el alma, por cuanto, para gozar perfectamente de esta comunicación con Dios, conviene que todos los sentidos y potencias, asà interiores como exteriores, estén desocupados, vacÃos y ociosos de sus propias operaciones y objetos; porque, en tal caso, cuanto ellos de suyo más se ponen en ejercicio, tanto más estorban, porque en llegando el alma a alguna manera de unión interior de amor, ya no obran en esto las potencias espirituales, y menos las corporales, por cuanto está ya hecha y obrada la obra de unión de amor, actuada el alma en amor, y asà acabaron de obrar las potencias, porque llegando al término cesan todas las operaciones de los medios. Y asÃ, lo que el alma hace entonces es asistencia de amor en Dios, lo cual es amar en continuación de amor unitivo. No parezca, pues, nadie en la montiña. Sola la voluntad parezca, asistiendo al Amado en entrega de sà y de todas las virtudes en la manera que está dicho.