El Cantico Espiritual
El Cantico Espiritual De donde, por cuanto estos amantes viejos carecen ya de la suavidad espiritual que tiene su raíz en el sentido, no traen ya ansias ni penas de amor en el sentido y espíritu; de donde estos amigos viejos por maravilla faltan a Dios, porque están ya sobre lo que les había de hacer faltar, esto es, sobre la sensualidad, y tienen el vino de amor no sólo ya cocido y purgado de hez, mas aun adobado, como se dice en el verso, con las especias que decíamos de virtudes perfectas, que no le dejan malear como al nuevo. Por eso, el amigo viejo delante de Dios es de grande estimación, y así de él dice el Eclesiástico (9, 14): No desampares al amigo antiguo, porque el nuevo no será semejante a él.
En este vino, pues, de amor ya probado y adobado en el alma, hace el divino Amado la embriaguez divina que habernos dicho, con cuya fuerza envía el alma a Dios las dulces y sabrosas emisiones. Y así el sentido de los dichos tres versillos es el siguiente: Al toque de centella con que recuerdas mi alma, y al adobado vino con que amorosamente la embriagas, ella te envía las emisiones de movimientos y actos de amor que en ella causas.