El Cantico Espiritual
El Cantico Espiritual 16*. Y no se ha de entender que, aunque el alma queda en este no saber, pierde allà los hábitos de las ciencias adquisitos que tenÃa, que antes se le perfeccionan con el más perfecto hábito, que es el de la ciencia sobrenatural que se le ha infundido; aunque ya estos hábitos no reinan en el alma de manera que tenga necesidad de saber por ellos, aunque no impide que algunas veces sea. Porque en esta unión de sabidurÃa divina se juntan estos hábitos con la sabidurÃa superior de las otras ciencias, asà como, juntándose una luz pequeña con otra grande, la grande es la que priva y luce, y la pequeña no se pierde, antes se perfecciona, aunque no es la que principalmente luce. Asà entiendo que será en el cielo, que no se corromperán los hábitos que los justos llevaren de ciencia adquisita, y que no les harán a los justos mucho al caso, sabiendo ellos más que eso en la sabidurÃa divina.