El Cantico Espiritual
El Cantico Espiritual 1+. Pero, por cuanto el alma en este estado de matrimonio espiritual, que aquà tratamos, no deja de saber algo de aquello, pues, por estar transformada en Dios pasa por ella algo de ello, no quiere dejar de decir algo de aquello cuyas prendas y rastros siente ya en sÃ, porque, como dice en el profeta Job (4, 2): ¿Quién podrá contener la palabra que en sà tiene concebida, sin decirla? Y asÃ, en la siguiente canción se emplea en decir algo de aquella fruición que entonces gozará en la beatÃfica vista, declarando ella, en cuanto le es posible, qué sea y cómo sea aquello que allà será.
El aspirar del aire,
el canto de la dulce filomena,
el soto y su donaire
en la noche serena,
con llama que consume y no da pena.
2*. En esta canción dice el alma y declara aquello que dice le ha de dar el Esposo en aquella beatÃfica transformación, declarándolo con cinco términos.
El primero dice que es la aspiración del EspÃritu Santo de Dios a ella y de ella a Dios.
El segundo, la jubilación a Dios en la fruición de Dios.
El tercero, el conocimiento de las criaturas y de la ordenación de ellas.