Psicología Oscura
Psicología Oscura Además, el proceso de transferencia, tan fundamental en el psicoanálisis, es aprovechado para que la persona proyecte en el manipulador emociones y dependencias que en realidad están vinculadas a figuras de su pasado. Al generar la ilusión de ser alguien protector o comprensivo, el manipulador logra que la otra persona vuelque en él sus afectos, conflictos y necesidades, de forma que se convierte en una especie de “guía” emocional. Esto facilita una influencia duradera, pues el manipulador es visto como una presencia casi esencial para que la persona pueda entenderse y alcanzar una “paz” emocional.
La integración de estos procesos psicodinámicos permite incluso sugerir ideas y percepciones sin que la otra persona lo perciba como una manipulación directa. Al introducir pensamientos que parecen nacer del propio inconsciente de la persona, el manipulador planta dudas, miedos o deseos que la otra persona asume como propios. De esta manera, se establece una influencia invisible y constante, donde cada decisión que toma la persona parece propia, cuando en realidad está siendo guiada por una serie de impulsos y deseos que alguien más ha desencadenado.