La vida de Ruben Dario escrita por el mismo
La vida de Ruben Dario escrita por el mismo En Epitalamio bárbaro se testifica en la lira el triunfo amoroso de un grande apolonida. El Responso a Verlaine prueba mi admiración y fervor cordial por el pauvre Lelian, a quien conocí en París en días de su triste y entristecedora bohemia, y hago ver las dos faces de su alma pánica: la que da a la carne y la que da al espíritu; la que da a las leyes de la humana naturaleza y la que da a Dios y a los misterios católicos, paralelamente. En el Canto de la sangre hay una sucesión de correspondencia y equivalencias simbólicas bajo el enigma del licor sagrado que mantiene la vitalidad en nuestro cuerpo mortal.