La vida de Ruben Dario escrita por el mismo
La vida de Ruben Dario escrita por el mismo Luis Orrego Luco hacía presentir ya al escritor de emoción e imaginación que había de triunfar con el tiempo en la novela. Rodríguez Mendoza era entendedor de artísticas disciplinas y escritor político que fue muy apreciado. A él dediqué mi colección de poesías Abrojos. Jorge Huneeis Gana se apasionaba por lo clásico. Hoy mismo, que la diplomacia le ha atraído por completo, no olvida sus ganados lauros de prosista y publica libros serios, correctos e interesantes. Su hermano Roberto era un poeta sutil y delicado; hoy ocupa una alta posición en Santiago. Galo Irrarrázabal murió no hace mucho tiempo, siendo diplomático, y su hermano Alfredo, que en aquella época tenía el cetro sonoro de la poesía alegre y satírica, es ahora ministro plenipotenciario en el Japón. Tondreau hacía versos gallardos y traducía a Horacio. Ha sido Intendente de una provincia. Todos los demás han desaparecido; muy recientemente, el cordial y perspicaz Hübner.
Mac-Clure solía aparecer a avivar nuestras discusiones con su rostro sonriente y su inseparable habano. Era lo que en España se llama un hidalgo, y en Inglaterra, un gentleman.