Prosas profanas y otros poemas
Prosas profanas y otros poemas El barrote maltrata, el grillo daña,
Que vuelo y libertad son su destino,
Así procuro que en la luz resalte
Tu antiguo verso, cuyas alas doro
Y hago brillar con mi moderno esmalte;
Tiene la libertad con el decoro
Y vuelve, como al puño el gerifalte,
Trayendo del azul rimas de oro.
Alma mía.
Alma mía, perdura en tu idea divina;
Todo está bajo el signo de un destino supremo;
Sigue en tu rumbo, sigue hasta el ocaso extremo
Por el camino que hacia la Esfinge te encamina.
Corta la flor al paso, deja la dura espina;
En el río de oro lleva a compás el remo;
Saluda el rudo arado del rudo Triptolemo,
Y sigue como un dios que sus sueños destina…
Y sigue como un dios que la dicha estimula,
Y mientras la retórica del pájaro te adula
Y los astros del cielo te acompañan, y los
Ramos de la Esperanza surgen primaverales,
Atraviesa impertérrita por el bosque de males
Sin temer las serpientes; y sigue, como un dios…
Yo persigo una forma…
Yo persigo una forma que no encuentra mi estilo,