Prosas profanas y otros poemas
Prosas profanas y otros poemas Era la errante familia bohemia,
Sabia en extraños conjuros y estigmas,
Que une en su boca plegaria y blasfemia,
Nombres sonoros y raros enigmas;
Que ama los largos y negros cabellos,
Danzas lascivas y finos puñales,
Ojos llameantes de vivos destellos,
Flores sangrientas de labios carnales.
Y con la gente morena y huraña
Que a los caprichos del aire se entrega,
Hace su entrada triunfal en España
Fresca y riente la rítmica griega.
Mira las cumbres de Sierra Nevada,
Las bocas rojas de Málaga, lindas,
Y en un pandero su mano rosada
Fresas recoge, claveles y guindas.
Canta y resuena su verso de oro,
Ve de Sevilla las hembras de llama,
Sueña y habita en la Alhambra del moro;
Y en sus cabellos perfumes derrama.
Busca del pueblo las penas, la flores,
Mantos bordados de alhajas de seda,
Y la guitarra que sabe de amores,
Cálida y triste querida de Rueda;
(Urna amorosa de voz femenina,
Caja de música de duelo y placer:
Tiene el acento de un alma divina,