Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo Me he fijado mucho en un pájaro burlón (Minus orpheus) al que los habitantes del país denominan calandria; este pájaro deja oír un canto superior al de los otros pájaros del país, y es casi el único de América del Sur al que he visto posarse para cantar. Su canto puede ser comparado al de la curruca, sólo que es más potente; algunas notas duras, muy altas, se mezclan a un gorjeo muy agradable. No se le oye más que durante la primavera; en las otras estaciones del año su grito penetrante está muy' lejos de ser armonioso. Cerca de Maldonado estos pájaros son muy atrevidos y muy poco ariscos; visitan en gran número las casas de campo para arrancar trozos de carne de la que está colgada de las paredes o postes; si otro pájaro, cualquiera que sea, se junta a ellas para compartir el festín, las calandrias lo ahuyentan inmediatamente. Otra especie, próxima aliada de la calandria, la Minus patagónica D'Orbigny, que vive en las inmensas y desiertas llanuras de la Patagonia, es mucho más salvaje y tiene un tono de voz un poco diferente. Me parece curioso mencionar, lo cual es una prueba de la importancia de las más ligeras diferencias entre las costumbres, que habiendo visto esa segunda especie y no juzgándola más que por referencias, yo pensaba que era diferente de la que vive en Maldonado. Pero habiéndome procurado en seguida un ejemplar, y comparando las dos especies, sin poner en tal comparación un gran cuidado, me parecieron tan absolutamente semejantes que cambié de opinión. Sin embargo, Mr. Gould sostiene que se trata de dos especies diferentes, conclusión que concuerda con la ligera diferencia de costumbres que, no obstante, Mr. Gould desconocía.